Recuerdo que en este período tenía una gran curiosidad por conocer los hábitos y costumbres de las mujeres del pasado antiguo y en este cuadro quería representar un momento de sociabilidad entre mujeres del pasado.
En la representación podemos percibir, por un lado el diálogo (las dos figuras femeninas en primer plano) mientras que por el otro el pensamiento absorto (la mujer detrás) y ajeno a la conversación que deambula por sus orillas, independientemente de la charla general (hoy diríamos "chismes").
En comparación con los tiempos modernos, supongo que no ha cambiado mucho en el fondo de los gestos cotidianos, aparte de la forma (hoy tenemos más posibilidades a disposición de la tecnología de la información). de socializar gracias a una mayor movilidad), pero los sentimientos (amor, generosidad, envidia, odio, presunción) han permanecido como están, dado que el cerebro humano responde siempre a los mismos criterios básicos.
Este cuadro también se conserva en mi casa como recordatorio de un fructífero período de curiosidad hacia la historia de la sociedad femenina en la antigüedad.
Me hace mucha compañía (junto con los otros cuadros que me quedan y que no quería donar) y me recuerda mi trayectoria de estudio de un determinado período histórico.